Cada vez que volvía de clase, en mi urbanización, pasaba por delante de un bajo con balconcito. En el balcón había plantas verdes, siempre verdes, nada de color.
Un día apareció una rosa roja, era preciosa, la rosa más bonita que he visto, la rosa que cualquier chica desearía recibir.
Día tras otro, cada vez que pasaba miraba la rosa. Cada vez me parecía que era más bella, más fascinante, incluso pensé en arrancarla varias veces. Siguieron pasando los días, y llegó uno en el que la rosa me pareció extraordinariamente extraordinaria. Me dejó sin palabras ante tanta belleza. Los días siguientes a ese, la rosa empezó a pudrirse. Al contrario de cuando se ponía más y más bonita, que lo hacía lentamente, ahora se pudría rápidamente.
Hoy he pasado por delante del balconcito. La rosa no estaba.
Supongo que algo así ha pasado conmigo.
12.03.2011
11.21.2011
Hay días tontos, y tontos todos los días.
La vida es amarga, pero hemos nacido para vivirla, y vivimos para disfrutarla.
Que habrá miles de personas que te estarán jodiendo una y otra vez, pero mira .. esto es como cuando te caes, la mayoría de las veces te ríes, y el resto lloras. Cuando lloras es cuando más te ha dolido, cuando te han jodido las personas que más quieres.
Por eso, no queda otra que reírte, porque me han enseñado a reírme de mis errores, y por eso me río de ti.
Que habrá miles de personas que te estarán jodiendo una y otra vez, pero mira .. esto es como cuando te caes, la mayoría de las veces te ríes, y el resto lloras. Cuando lloras es cuando más te ha dolido, cuando te han jodido las personas que más quieres.
Por eso, no queda otra que reírte, porque me han enseñado a reírme de mis errores, y por eso me río de ti.
11.20.2011
and again and again and again
Antes siempre que iba por la calle, iba mirando al suelo.
Tú me enseñaste a ir con la cabeza alta, y ahora que ya no estás, sigo en esa postura.
Algún día dejaré de ir mirando al frente, buscándote de la mano de esa pelirroja, para volver a ir mirando al suelo.
Algún día.
Tú me enseñaste a ir con la cabeza alta, y ahora que ya no estás, sigo en esa postura.
Algún día dejaré de ir mirando al frente, buscándote de la mano de esa pelirroja, para volver a ir mirando al suelo.
Algún día.
11.01.2011
Post-its
¿Sabes de esto de cuando escribes algo importante en un post-it, lo pegas en tu cabecero y cruzas los dedos para que no se caiga durante la noche y así poder verlo por la mañana?
Pues algo parecido me pasa contigo. Es como si tú fueras el post-it, y yo la pared; en algún momento nos separaremos, pero intento que te pegues a mí todo lo posible; lo intento con todas mis fuerzas, intento que te quedes aquí, a mi lado, a pesar de la distancia.
Tengo miedo de que te des cuenta de cómo soy en realidad, de que no soy una buena pared.
Tengo miedo de que te despegues de mí.
Pues algo parecido me pasa contigo. Es como si tú fueras el post-it, y yo la pared; en algún momento nos separaremos, pero intento que te pegues a mí todo lo posible; lo intento con todas mis fuerzas, intento que te quedes aquí, a mi lado, a pesar de la distancia.
Tengo miedo de que te des cuenta de cómo soy en realidad, de que no soy una buena pared.
Tengo miedo de que te despegues de mí.
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